En 1968 las Hermanas de la Compañía de María con un grupo de voluntarias denominado
“Residencia Social Corazón de María” hoy PROINCO que funciona en el Barrio Obrero,
recibieron la Escritura de los terrenos señalados dentro de los planos de la urbanización La
Rosa con el fin de desarrollar un trabajo social, y fue así como se conformó una Fundación sin
ánimo de lucro llamada en ese momento: “Centro Comunitario La Rosa”.
Con el testimonio y las orientaciones de la Hna. Cecilia Agudelo Moreno, Religiosa de la
Compañía de María, se dio al trabajo social el doble carácter que intenta mantener uno de los
tantos lemas de Santa Juana de Lestonnac: “servir educando, preferir a los más necesitados,
profesar una fe que se muestre en obras de justicia.”
La I.E.M La Rosa tuvo su origen en la petición de los adjudicatarios de la Urbanización, quienes
manifestaban que, al emigrar del campo o de sectores marginados a la ciudad, buscaban
primordialmente escuela para sus hijos.
Las aulas, construidas con la colaboración de los padres de familia y con aportes de los
Voluntarios del Centro Comunitario La Rosa, se abrieron para los más pequeños en 1971 y
desde entonces, se ha aumentado en la medida del crecimiento de la población que busca la
Institución, hasta copar la capacidad, evitando la masificación y con los criterios de amplitud,
limpieza y ambiente acogedor.
La Primaria recibió aprobación al completarse y, para ser consecuentes con el principio de
preferir a los más necesitados, desde muy pronto se organizó como Institución semipública,
para que la Secretaría de Educación nombrara en Comisión al personal docente oficial. Cuando
la Constitución Política de Colombia de 1991 quitó esta figura, funcionó por Convenio y se dio
continuidad a la planta de personal docente. En contraprestación las Hermanas se
comprometieron a proporcionar la planta física, cumplir los requisitos oficiales en cuanto a
matrículas y normas de organización.
En el año 2001 el Congreso de Colombia promulgó la Ley 715 y en su artículo 4º conceptuó que
los Centros Educativos, que ofrecían solo la básica primaria, deberían obligatoriamente
asociarse a una Institución Educativa que tuviera todos los niveles educativos. Esta encrucijada
llevó a la Hna. María del Carmen Agudelo a llevar a cabo el sueño largamente acariciado, de
implementar el Preescolar, la Básica Secundaria y Educación Media.1
En el año 2005 la Hermana María, preocupada por las nuevas disposiciones legales realizó
gestiones ante la Alcaldía y Concejo Municipal de Pasto logrando que el Consejo Municipal,
reconociera a la Institución como plantel Municipal “para que continúe prestando los servicios
en el nivel de Pre escolar, Básica Primaria y Básica Secundaria, mediante Acuerdo 001 de Enero
de 2005. Así mismo la Secretaría de Educación Municipal mediante Decreto 344 del 21 de
Junio del mismo año, le otorgó reconocimiento oficial ajustado a los parámetros señalados en
la Ley 715 y Decretos 992 de 2002. Por Resolución 158 del 4 de Marzo de 2008, se le otorga la
licencia de funcionamiento para el nivel de Educación Media Académica, en la jornada diurna.
Desde el año 2006 hasta la fecha, la Corporación Centro Comunitario La Rosa, propietario de la
Institución, viene renovando anualmente convenios con la Secretaría de Educación Municipal y
gracias a esta figura legal, se brinda educación oficial gratuita de calidad a todos los (as)
estudiantes.
El 13 de Noviembre de 2010, la Hermana María del Carmen Agudelo partió definitivamente
hacia el Padre dejando en Colombia y en Pasto huellas imborrables que perdurarán en este
claustro educativo y en los corazones de todos los que tuvimos la suerte de compartir con ella:
oración, fe y vida representadas en la “llama ardiente” que nunca se extinguirá.

